El domingo hice compras en el mercado de Farmer's Market @UNU (青山ファーマーズマーケット) después de participar en una clase del estadio de yoga en Shibuya. Este mercado de finde es muy famoso en Tokio. Se vendieron muchos atractivos y me llamaron bastante la atención dos cosas, las hojas de cebollas y las flores de calabacín.
Es que es muy raro encontrarlos en Japón, en especial las flores de calabacín, aunque las hojas de cebolla se comen en Fukushima donde vive mi abuela. Comímos las flores en tempura y las hojas salteadas con Miso (la pasta de soja fermentada). Por supuesto que estuve muy satisfecha.
Un día de verano caluroso, en Niza y Mónaco una chica que llevó un guía de viaje con una foto del plato de flor de calabacín buscó dónde lo servía, porque no podía saborearlo en Japón. En fin encontró un restaurante en Mónaco y comía las flores con las que se rellenó el queso cottage. Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Esa chica fui yo. Nunca he olvidado este plato, un buen recuerdo!
