De vez cuando hago dulces durante el Estado de Alarma. Los dulces son un sencillo placer en estos días tan aburridos. Para saborearlos me obligo a hacerlos porque las tiendas favoritas están cerradas. Hice pastel de zanahoria, de plátano y muffin de mermelada de fresa y queso crema.
Todo el mundo piensan lo mismo. En el resultado unos materiales están agotados. No se encuentran el aceite de vanilla y la mezcla para panqueques en los supermercados de barrio. Las pepitas de chocolate se venden en un solo supermercado. Encontré la levadura después de buscar por unas tiendas.
Por fin se pusieron a vender caro las mezclas para panqueques en subastas online. Allí el precio está más o menos dos veces más caro que el precio regular. Después de ocurrir la epidemia del coronavirus, la reventa online de las mascarillas se prohíbe pero otros no. No sólo el acaparamiento sino también la subasta o la reventa por el acaparamiento son deplorables.



