miércoles, 22 de octubre de 2014

Dos cuentos sobre hacer punto

Hice una cesta de forma de corazón con el hilo de lana de color argentino, Celeste. Una amiga que está viajando por Argentina me dijo que ya había entregado a la profesora anterior de español. Muchas gracias por llevarla sana y salva.



Se metieron unos dulces japoneses en la cesta.

Cuando los padres y yo ordenamos la casa de mi abuela, encontramos dos mantas de punto. ¡Qué bonitas! ¡Me encantan todos puntos de varios colores! Mi abuela dijo que mi bisabuela las había tejido hace más o menos 50 años. Las mantas tan preciosas me hicieron sentir algún vinculo invisible de la familia. Ahora se extienden sobre el sofa. Querida bisabuelita, nunca las dejaría en mi vida!







4 comentarios:

  1. Wow!! Què bonita te ha quedado la cesta, vas a ver como le gustarà a la prof. Y las mantas de tu bisabuelita son estupendas!! Què preciosa herencia has recivido, una cosa para tramandar de generaciòn en generaciòn. Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias Varla: Cuando yo tenía 10 años, mi bisabuela falleció, así que tengo unos recuerdos sobre ella. Ahora agradezco mucho los regalos inesperados por ella. Y como mi abuela era profesora de hacer punto durante 50 años. Sus obras como jersey etc. son mis tesoros. Ahora las mantas se han añadido en los tesoros!

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  2. Me encantan! Eso sí que son tesoros :)

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